Tips del Verano en Pinamar “Reload”

 

Balnearios modernos, totalmente reciclados, playas más anchas, bikinis muy delgados. Un arranque con poca gente, lindo clima  y demasiada oferta de alquiler. Nuevos restaurantes,  buenos y malos, a precios no tan accesibles. Un inicio de temporada  con altos y bajos.

Si eres habitué de Pinamar seguro no vas reconocer  tu balneario. Por un mandato Municipal de hace un par de años, que no se había instrumentado, los paradores tuvieron que cambiar sus instalaciones y renovar sus concesiones. Tuvieron que ser reconstruidos con pilotes y decks de madera en espacios no superiores a 325 m2. Con esto se recuperó el espacio público de playa, que se amplió  del 17%, al 50%. Se reconstruyeron 23 de los 46 balnearios. Desaparecieron las añosas construcciones que no valían el costo del servicio, para dar paso a estructuras lindas, modernas y livianas y con baños, ahora si,  del primer mundo.

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Pero no todo es color de rosa ya que varios aplicaron el “timing” de un reloj de arena y aún están a medio terminar.  Algunos les falta completar la confitería, otros tienen problemas con la conexión de agua caliente,  y están los que no saben dónde hacer un hueco para la red de volley.  Y todos estos avatares, sin una rebaja en el valor del alquiler de la carpa, que este año ronda en los 500 a 800 pesos diarios dependiendo de la playa.

Respecto a la oferta gastronómica, este año irrumpieron los “Food Trucks” en el centro y en algunas playas con alternativas de menú muy accesibles. También aparecieron lugares con mucho “estilo” donde se puede comer muy bien. Un ejemplo, “Nelson Restó Bar”, sobre la calle Bunge casi al llegar a la playa, donde las tapas y tablas son exquisitas. Otra alternativa muy buena y con música “en vivo”  es “BeerHouse”, en la calle Libertador.  La primera cervecería multimarca en Pinamar que abrió en noviembre del 2015 ofreciendo ricos platos marinados con 10 tipos de cervezas artesanales distintas. Y lo mejor son las bandas de rock  los días jueves en la noche, con  músicos de mucha calidad que tocan covers de bandas famosas y temas propios.

Para los más tradicionales están las parrillas en la Avenida Bunge,  pero no les recomendamos ninguna ya que están carísimas. Lo más grave es que la parrilla tipo consta en un 60 por ciento de pollo y cerdo, al parecer el ajuste económico afectó al trozo de carne argentina que se vio en retirada.

Y respecto a los alojamientos la oferta es enorme, pero les aconsejamos que no se limiten a buscar en sitios de internet ya que muchas de las mejores casas, departamentos, dúplex , hoteles y hostales no están en la web. Te recomendamos  viajar muy temprano un día de semana, y al  llegar buscar  la zona de tu gusto. Seguro vas a encontrar lo que buscas a mejor precio y sin engaños, ya que la foto de la web puede ser dudosa, o te puede pasar que lo que alquilaste no te gustó y el sitio on line te cobre una multa a tu tarjeta de crédito por la cancelación, algo que nadie te dice o  que está escrito en letra tan chica que ni con lupa lo descifras.

Para los que quieren descansar en serio,  les recomendamos una hallazgo para tener en cuenta. La Hostería “El Cortijo”  en la calle  De las Medusas. Un pequeño “paraíso oculto” a una cuadra del centro de Pinamar,  de estilo español lleno de detalles,  atendido por sus dueños, Alejandro,  un madrileño acogedor, y Manuela su mujer argentina. El lugar tiene un jardín muy lindo con una pileta exquisita para quedarse esos días que hay mucho viento en la playa.

Por último, no te olvides de llevar  sillas, sombrillas, anteojos, ojotas y termos porque en Pinamar todos esos productos te salen el doble en los comercios.  La silla que pagaste a 300 pesos en Capital, te cuesta 700 y más. El termo si los pagaste 400 pesos te lo venden a 800 pesos y ni hablar del costo de las comidas preparadas en fiambrerías.

En conclusión, si el comerciante de la zona no se “ubica” con la realidad de que  el “ajuste” nos llegó a todos, los veraneantes van a empezar a escasear en febrero. No en vano un segmento importante de familias habitués del verano en  Pinamar, se fueron este comienzo de año en masa hacia Punta del Este o  Santiago de Chile, donde los precios son mucho más convenientes que los del verano porteño.

Por Claudia Echeverría

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