¿Por qué Dios no detiene la pandemia?

Es la pregunta que muchos se hacen, no solo ahora por el Covid 19,  sino  desde siempre frente a cualquier catástrofe que acecha al mundo. Por esto, desde Valorar Magazine les compartimos una entrevista a Ann Graham , escritora e hija del  conocido y ya fallecido  pastor cristiano Billy Graham, realizada el 2018 en el programa “Early in the Morning” de la televisión norteamericana. Sus respuestas son un llamado a reflexionar acerca de que valores movilizan nuestras vidas.

Jane Clayson, conductora , le preguntó “¿Cómo puede permitir Dios que algo como  los ataques del 911, la destrucción de las Torres Gemelas, los ataques terroristas, las balaceras en las escuelas, los huracanes,  los sismos y  los  terremotos ocurran?”.

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Ann Graham contestó: “ Dios está más conmovido con todo esto que nosotros mismos, pero por años le hemos estado pidiendo que salga de nuestras escuelas, que salga de nuestro gobierno y que salga de nuestras vidas, y  siendo él  un Caballero, poco a poco ha ido dándonos en el gusto. 

¿Cómo podemos esperar bendición y  protección de parte de Dios si le exigimos con cada uno de nuestros actos que se aleje ? Me parece que todo empezó cuando Madeleine Murray O’Hare (quien más tarde fue asesinada) se quejó porque no quería  la oración en nuestras escuelas… y le dijimos está bien. 

Luego, alguien dijo que sería mejor que no se leyera la Biblia en las escuelas… la Biblia dice “no matarás, no robarás, y ama a tu prójimo como a ti mismo”.  Y dijimos, está bien. 

Tiempo después el Dr. Benjamín Spock dijo que no debemos castigar físicamente a nuestros hijos cuando se comportaban mal porque sus inocentes  personalidades podrían deformarse, afectando su auto estima. (Sin embargo, el hijo del Dr. Spock se quitó la vida). Creímos que un doctor de su prestigio sabía lo que estaba hablando, por tanto,  apoyamos su consejo. 

Ahora nos preguntamos por qué nuestros hijos no tienen conciencia, por qué no saben distinguir entre lo bueno y lo malo, por qué no les importa maltratar a desconocidos, a sus compañeros de clase o, a sí mismos.  Probablemente, si lo pensamos mejor, podemos suponerlo.  Creo que en gran manera se relaciona con el viejo proverbio:  “COSECHAMOS LO QUE SEMBRAMOS”. 

En el día a día es común  ver  a las personas, ignorar, rechazar, y hasta burlarse de Dios, para luego, cuando viene el mal o la tragedia provocada por ellos mismos, achacarle a él toda la responsabilidad, preguntándose por qué este mundo va camino al infierno. 

Es asombroso ver cómo creemos lo que dicen los medios noticiosos y la prensa, pero cuestionamos lo que nos dice la Biblia. Es gracioso ver como se diseminan los diferentes tipos de chistes a través de la red cual fuego en el  bosque, pero cuando se trata de un mensaje bíblico concerniente a Dios, la gente lo piensa dos veces o más antes de compartirlo.  

Es impresionante ver cómo los artículos lascivos, crudos, vulgares y obscenos vuelan como pólvora en los medios, pero una locución  pública sobre Dios y la Biblia está suprimida tanto en las escuelas como en los lugares de trabajo. 

Ninguna nación o pueblo puede sobrevivir o progresar sin Dios.

Fuente: Link del programa “Early Morning   (Youtube:  Compartiendo Esperanza)

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