Participé en el primer Eco Raid de autos eléctricos en Argentina

 

Valorar Magazine les comparte la inolvidable experiencia vivida  por María José Sbarbi Osuna quien participó junto a su marido e hijos en “The Green Expedition 2018”. Este es un raid de autos  motos y bicicletas eléctricos, organizado por un grupo francés,  conocido por este tipo de travesías, Atypic Travel Organization, que en abril realizó en Argentina un rally por  la mítica Ruta 40.  Los corredores  organizados en 5 equipos lograron recorrer  5 mil kilómetros  en 20 etapas,  empezando el 9 de abril en  Río Gallegos y finalizando el 28  de abril en Salta,  inaugurando así  el Eco Raid Eléctrico más largo del mundo.

Llegamos!!! Y ganamos el primer puesto en The Green Expedition 2018 !.

Participar en este raid fue una experiencia inolvidable, y la confirmación del enorme placer que es seguir aprendiendo y a la vez vivir nuevas aventuras junto a mi familia.

El día que conté que iba a formar parte de un rally de autos eléctricos mi idea no tuvo muy buena recepción. Las preguntas que siguieron encerraban mucha desconfianza e incredulidad. Las dudas de los demás no me hicieron retroceder y cuando me preguntaban cómo se iban a recargar autos que tenían una autonomía de apenas 300 kilómetros con las distancias tan extensas de la Argentina, me limitaba a responder, con un poco de inconciencia, que los organizadores (el grupo francés Atypic Travel Organization) ya habían hecho el relevamiento y que la Ruta 40 presentaba opciones para la recarga.
Aunque esas opciones fueron remotos parajes aislados como Bajo Caracoles donde a último momento no nos permitieron recargar con su generador y tuvimos que cargar las baterías atando los autos a la camioneta y traccionando llevando y trayendo por la ruta hasta que las baterías se cargaran lo suficiente para llegar al siguiente destino.
Las instalaciones en algunos sitios eran tan precarias e inseguras que daba realmente miedo llenar las baterías de electricidad.

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Hubo algunos parajes como La Esperanza en Santa Cruz, en el medio de la nada, donde a pesar de que la instalación era muy básica el dueño de la estación de servicio se mostró muy servicial y dispuesto a ayudarnos.
Lo más reconfortante fue cargar en los Parques Solares, ahí el círculo fue perfecto y la sensación placentera de no estar contaminando se sumaba al orgullo de nuestro propósito como empresa.

Un Gran desafío

Cuando empecé el rally no tenía la menor idea cómo era manejar un auto eléctrico. Al principio la batería se descargaba más rápido de lo esperado pero con los kilómetros nos dimos cuenta de que no debíamos frenar sino anticiparnos soltando el acelerador para que el motor vaya frenando de a poco, que no teníamos que acelerar bruscamente como suelo hacer o que la velocidad debía ser mucho menor a la que estábamos acostumbrados… la autonomía mejoró de manera sorprendente.
Esto nos permitió no sólo alcanzar un buen puntaje, sino redescubrir la belleza de los paisajes entre otras cosas. Cuando se circula por la ruta a 130 km/h el panorama pasa tan rápido a nuestro flanco que no hay tiempo de disfrutarlo. A 50 km/h, por el contrario, se puede observar todo, animales, piedras, plantas, el horizonte lejano y hasta se puede ver una araña cruzando la ruta como me sucedió. El paisaje viene a tu encuentro mostrando toda su riqueza aunque éste sea un desierto que derrocha aridez como nuestra hermosa Patagonia.

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Otro ítem para tener en cuenta es la calefacción. En un auto térmico el calor viene fácil cuando se calienta el motor. En este caso el motor eléctrico no se calienta asi que si quería poner la calefacción debía hacer funcionar una especie de resistencia y eso consumía mucha batería lo que significaba quedarse en el medio de la ruta y no acumular puntaje.
Conclusión con 2 grados manejaba con guantes y dos camperas. El agua estaba helada, más fría que la que saco de mi heladera.

 

Contrariedades aparte, el Renault Zoe que tiene una batería de 40kw/h es muy cómodo, la dirección es blanda y ágil y el panel de los instrumentos es completo y fácil de leer e interpretar incluso para mí.

Estoy feliz por haber formado parte de esta aventura, por el enorme desafío que significó para la organización lograr toda la logística y por el hermoso grupo humano que conformaron los conductores del otro Renault, del Tesla, de las motos y bicicletas eléctricas. Además de todo el equipo de apoyo que, con mucha experiencia en rally en todo el mundo, supieron sortear los inconvenientes y complicaciones que tuvimos que enfrentar.

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Una de las cosas que más me sorprendió fue la recepción que tuvimos en los colegios que visitamos a lo largo de la ruta. Los chicos averiguaban con mucha curiosidad cómo funcionaban los autos y las bicicletas eléctricas y se preguntaban si alguna vez ellos los manejarían. Fue una muy buena oportunidad para ir instalando el tema y los maestros se comprometieron a profundizar con sus alumnos, futuros usuarios de esta nueva tecnología.

 

Finalmente llegamos el sábado 28, después de recorrer los 5000km de la Ruta 40 , a Salta desde Rio Gallegos de donde partimos el 10 de abril.
Estoy más que feliz por habernos ganado el primer premio. Aunque todos fuimos ganadores por igual al superar el desafío y demostrar que se puede circular en autos eléctricos a pesar de no tener una red establecida para la recarga de baterías.

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Hoy es todo novedoso, pero en un futuro muy cercano manejar este tipo de autos será lo normal y la novedad dará paso a la conciencia de la imperiosa necesidad de cuidar con acciones concretas, nuestra “casa común” el planeta y el futuro de nuestros hijos.

 

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