Los “actores indirectos” del drama del aborto (Testimonio personal)

Desde VALORAR MAGAZINE  les compartimos un testimonio que nos llegó por mail acerca de otra cara  o secuela del Aborto de la que pocos hablan…

No es fácil para mi escribir éstas líneas. En estos días en que hay tanto testimonio y debate a favor o en contra de la vida, creo que es importante también escuchar a aquellos que sin ser actores directos de esta decisión lo fuimos de manera indirecta.

Hace ya mas de 35 años me enteré que mi madre había abortado a quién hoy sería mi hermano/a menor.
Los argumentos que buscaron para justificar esa decisión fueron muchos y variados, pero ninguno con sustento suficiente para darle justa razón.
Lo cierto es que ahi pude comprender muchas de las situaciones que durante mi niñez vivi en mi casa.
Pude haber sido yo? Quizás. Donde comen dos, comen tres… y al parecer donde comen tres no comen cuatro.

Quien diga que el aborto no cambia nada, lo invito a leer esta nota.

En mi casa eramos 7, mamá, papá, tres hermanos y dos abuelos maternos. Hermosa familia, numerosa, funcional, más siempre percibí que rondaba en el aire un cierto dejo de tristeza y desencuentros que no hacía de nosotros una familia 100% feliz.
Recuerdo de muy pequeña encontrar a mi madre llorando a escondidas, y que peor recuerdo para una niña de 7 u 8 años ver a su madre sumida en un llanto ahogado, intenso y lleno de dolor? claro que la explicación por esos días era que le dolía la panza.
Recuerdo también a mi padre recriminandoles cosas, peleas, discusiones, tristezas y desaveniencias se vivian a diario.
Tengo que confesar también que no la pasaba tan mal, teníamos nuestros momentos alegres y felices de familia, pero definitivamente no era el jardín del Eden.

Con el tiempo, mis abuelos fallecieron, mi padre fue dejando de a poco la casa para finalmente establecerse en otro sitio, creo que nunca pudo perdonar a mi madre ni a mis abuelos por esta decisión, no lo hicieron participe y lo dejaron fuera de toda opinión.
Mis hermanos se casaron, mas tarde lo hice yo, mamá quedó sola en su casa y fue por esos años que me enteré de la decisión de mi madre que presionada por la situación económica o vaya a saber porqué decidió de manera unilateral no traer a este mundo a mi tercer hermano.

Mamá nunca fue feliz, más allá del esfuerzo nuestro por hacer que ría con el alma, vivió todo el resto de su vida en un estado de tristeza y arrepentimiento total, su mirada, sus ojos eran un permamente reflejo de angustia, soledad y dolor. Su dolor interior la llevó a intentos de suicidio, penitencia permanente, su vida se transformó en una condena hasta el último dia de su vida.
El aborto en una familia, no solo mata a un niño, mata a la madre, oscurece y desarticula a toda una familia, altera su convivencia, modifica sus principios. No solo queda en la conciencia del actor, conlleva consigo a todo un entorno, nos incrimina a los demas: porque él y no yo fue siempre mi pregunta? Si no hubiera estado yo, el habría podido nacer cargando en mi mochila de la vida una culpa que no me corresponde.

No me digan que el aborto solo mata a un puñado de celulas, el aborto carcome a la madre, corroe a toda una familia, expande hacia sus integrantes, tarde o temprano muestra sus garras y destruye todo a su paso.

Carolina C

Valor de la Nota: La toma de conciencia de las consecuencias y heridas profundas que provoca  el  aborto en una familia

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