Epoca de exámenes: el miedo a enfrentarlos y cómo combatirlo

Nuevamente, fin de año. Llega la época de exámenes en todos los niveles. Tal vez sin saberlo, muchos alumnos «sufren» de manera desproporcionada el miedo a someterse a la evaluación, lo cual les impide avanzar en sus carreras.

Es bueno comenzar a prepararse para enfrentar esa instancia decisiva en la vida de cualquier ser humano. Los estudiantes ven que los tiempos se acortan, el nerviosismo crece y la ansiedad aumenta. Y no sólo se trata de estudiar, sino que algunos sufren en demasía esta instancia.

Por eso, el Centro de Estudios Especializado en Trastornos de Ansiedad (CEETA) brinda algunos tips sobre cómo tratar este problema que sufren algunos alumnos que deberán enfrentarse a la tan temida mesa examinadora. Esta realidad, no diagnosticada a tiempo, puede desencadenar en una situación incapacitante que obligue al abandono de los estudios y deja truncas varias carreras y aspiraciones profesionales. Pero es un problema que tiene solución.

i-am-a-student-1412778_960_720

Esta situación es histórica y se ha vivido por generaciones. Pero, si al clásico nerviosismo y mente en blanco, se le suman temblores, aceleración de la tasa cardíaca y respiratoria, náuseas y vómitos se convierten en factores que indican la presencia de un cuadro de fobia.

Si estos síntomas se manifiestan frente a una situación de examen, en muchos de los casos termina provocando que el alumno, directamente, no se presente a rendir la evaluación y abandone su proceso de capacitación. Muchos prefieren continuar sus estudios con una modalidad virtual a distancia. De esta forma, evitan las situaciones en las cuales se sienten expuestos o con miedo a desarrollar alguno de los síntomas en público y hacer el ridículo. Al poder realizar los exámenes en un entorno familiar y conocido, como la propia casa, pueden en algún grado reducir los niveles de ansiedad y estrés.

La Licenciada Gabriela Martínez Castro, directora del Centro de Estudios Especializado en Trastornos de Ansiedad (CEETA), señaló al respecto que «este cuadro, también llamado Ansiedad Social Discreta, se caracteriza por incapacitar cada vez más la vida académica de quienes lo padecen, llegando en el peor de los casos a que la persona abandone sus estudios por temor a la evaluación negativa, desaprobación o a hacer el ridículo, a pesar de haber estudiado lo suficiente». Pero esto no cura el estado, sino que lo mitiga.

Por lo general, no se llega a la consulta con un especialista, sino que se lo obliga a intensificar las clases particulares, entre otros paliativos, relacionando la situación con la falta de preparación. Por este motivo es importante que los padres detecten el problema y lo traten adecuadamente con un especialista en trastornos de ansiedad.

Quienes padecen esta fobia tienen características comunes: altas exigencias con respecto a sus estándares personales, perfeccionismo, preocupación desmedida por los errores y gran vulnerabilidad a las críticas de los demás.

hustle-and-bustle-1738072_960_720

La Lic. Martínez Castro explica que lo mejor es “tratar de no anticiparse mentalmente a qué es lo que va a suceder, porque las personas que sufren ansiedad social suelen anticiparse de forma negativa a lo que va a suceder. Principalmente, porque eso en el 98% de los casos no condice con la realidad, es decir que las personas se adelantan de forma mucho más negativa de lo que realmente es”.

A continuación, lo que los especialistas recomiendan:

*Estudiar con la mayor antelación posible, en el mejor de los casos, el doble de lo que utilizan normalmente, ya que esto reduce muchísimo los nervios.

*Tratar de no adelantarse al momento del examen en sí mismo.

*Cada vez que sienten que están estudiando y la mente se desfocaliza en lo que estudian y se va para el momento del examen, volver a traer la mente con un esfuerzo de voluntad al momento presente. La respiración consciente es una herramienta muy efectiva para lograrlo.

*Previo al examen, tratar de colocarse en algún lugar alejado, para no escuchar qué tipo de comentarios hacen los otros alumnos que van a rendir en la sala del examen, ya que eso genera mucho nerviosismo.

*No repasar nada ni estudiar el día del examen e ir con lo estudiado hasta el día anterior

*Dormir un mínimo de 8 horas y alimentarse adecuadamente.

Propensión a la Ansiedad Social

El origen de dicha fobia, contó la Directora del CEETA, puede basarse en tres causas diferentes, las cuales se relacionan con: la genética, la herencia familiar; con los factores socio ambientales, al haber crecido rodeado de personas temerosas, sobreprotectoras, tímidas y altamente exigentes; o por presenciar o haber presenciado situaciones desencadenantes, como haber pasado el ridículo o haber sido rechazado o desaprobado en forma traumática para el individuo.

En cuanto al tratamiento de la fobia a los exámenes, la Licenciada Martínez Castro recomienda el de la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), que consiste en el trabajo directo sobre la forma en que la persona procesa la información -como si fuese un ordenador- y sobre la conducta desadaptativa como, por ejemplo, las evitaciones a la hora de rendir.

El tratamiento para este tipo de fobia, concluyó la Licenciada, «es breve y activo, tanto por parte del terapeuta como del paciente. Además, se recomienda que se realice de manera inmediata apenas se lo diagnostica, pues se trata de un cuadro que evoluciona hasta incapacitar la vida académica del individuo, obligándolo muchas veces a abandonar su capacitación».

Quasar Comunicaciones

Valor de la nota: El consejo de especialistas frente a temas que sensibilizan a los miembros de la familia en determinados momentos del año, es muy positivo. Adelantarse a la situación  trae mejores resultados.

Redes sociales:
error

Enjoy this blog? Please spread the word :)