El “tour” de los argentinos en Chile

Valorar Magazine les comparte la nota que nuestra Directora hizo para Revista Cosas Chile

Vienen al país con todos los datos. En Semana Santa cruzaron 20 mil, pese al clima, y para el feriado del 1 de mayo se superó con creces esa cifra. Pero, ¿cómo se enteran de los datos?, ¿qué compran?, ¿dónde comen?, ¿dónde pasean?, ¿cuál es su perfil?…

Por Claudia Echeverría

A Santiago le dicen “el nuevo Miami” o “el paraíso de las compras”. Todos quieren venir. No en vano, el año pasado llegaron a Chile 2,9 millones de turistas argentinos, lo que significó un incremento del 49 por ciento  respecto del 2015. Y para este año las cifras no dejan de aumentar. Lo que antes fue una “oleada”, ahora promete ser una “avalancha”. Según cifras del Servicio Nacional de Turismo de Chile, si las condiciones cambiarias continúan de manera similar, se espera tener durante 2017 a más de 3,7 millones de visitantes trasandinos.

Para hacerse una idea, solo el fin de semana del 25 de marzo, que hubo un feriado en Argentina, cruzaron la cordillera 9 mil autos que trajeron a cerca de 35 mil personas de compras. Además, según el ranking de Despegar.com, si se tiene en cuenta tanto las reservas de hoteles, vuelos y paquetes de viaje, Santiago se posiciona entre las 5 ciudades del exterior favoritas de los porteños.

¿Quién llega?

Lo cierto es que son de variados perfiles. En general se los reconoce por su enorme capacidad para expresarse y ser escuchados a varios metros a la redonda. Arrastran maletas en los shoppings y llegan con los brazos sumamente cargados sacando sus tarjetas de crédito.

Pero si hay que categorizar, hay tres grandes grupos identificables. El primero, el turista clase media y alta, que viaja en avión. La mamá y los hijos adolescentes que vienen a darse una escapada de 4 días para comprar ropa y accesorios de marca, cuyos precios en Buenos Aires están por las nubes o simplemente no hay. Cuando vienen, se alojan en Las Condes o Providencia en un hotel u hotel boutique que buscan online o por recomendaciones de amigos que ya vinieron. “Lo vi como una oportunidad para tener unas minivacaciones con los chicos a un lugar súper tranquilo, seguro y amigable. Y lo mejor es que todo queda cerca, así es que también pudimos hacer paseos”, cuenta Macarena Esteverena, quien viajó con su tres hijos adolescentes de 19, 16 y 15 años, en diciembre.

En segundo lugar están los grupos de amigos o parejas de novios entre 21 y 35 años que vienen a divertirse y a comprar tecnología y ropa. Del aeropuerto se van al shopping, ya que vienen por el fin de semana, y el lunes trabajan, por eso multiplican el tiempo y son los que vuelven durmiendo en el avión. Es el grupo que se vuelve loco en Apple. Se alojan por Providencia en un apart hotel, preferentemente cerca del metro, para movilizarse más rápido.

 

Y, por último, están los vecinos de Mendoza o San Juan que, en gran cantidad, cruzan en auto a comprar ropa de temporada y aprovechan de llevar algún plasma o alguna laptop que al otro lado están al triple. Se alojan en casas de amigos o se arriesgan a buscar donde quedarse una vez que llegan. Este grupo ha crecido tanto, que la Cámara de Comercio mendocina alegó que han cerrado locales comerciales en los últimos meses y están pidiendo al gobierno argentino que les dé algún tipo de protección y resguarde el comercio fronterizo.

¿Dónde y qué compran?

También están los que antes de viajar se la pasan navegando por Internet para averiguar los mejores datos y precios, y están los que previamente compran por Amazon y piden que se lo envíen al hotel donde van a dormir. A ese mismo grupo apuntan las multitiendas que ofrecen pre ventas online con retiro en Chile. Esta alternativa la ofrecen Falabella, Ripley y Paris. El usuario puede ingresar a cualquiera de las páginas y elegir lo que está buscando, pagarlo con tarjeta de crédito –con los descuentos que ofrecen por Internet– y luego retirarlo en cualquiera de las tiendas de la región a la que el comprador llegará. La primera empresa en ofrecer este servicio fue Sony.cl el año pasado. Esta marca creó este sistema “Pick Up Point de Sony” para que la gente no pierda tiempo eligiendo. La misma ofrece la posibilidad de comprar desde Argentina por Internet y retirar en Reñaca. Incluso,la multitienda Paris en su página habilitó una pestaña que dice:“Compra argentinos”, que explica rápidamente que la persona puede usar su tarjeta del país de origen y luego retirar lo que adquirió en cualquiera de las tiendas de Chile. Algunas tiendas por departamentos ya implementaron un descuento especial solo por ser argentinos.

Sin duda, donde más “che” se escuchan es en el Shopping Costanera Center. Hasta ahí llegan todos los compradores novatos. La facilidad para transportarse en el Metro lo vuelve muy accesible. Otros, más experimentados, se van hacia el Parque Arauco o al Alto Las Condes, donde hay menos turistas y más variedad de tiendas. En tanto, el viajero más exclusivo ya descubrió que para comprar tranquilo y encontrar las marcas top debe ir al Distrito de Lujo del Parque Arauco, al mall La Dehesa o al CasaCostanera, donde se puede tomar el café al aire libre y ver gente linda, al mejor estilo de Buenos Aires.

Otro programa muy solicitado es ir a la “outlets” como el Easton y el Buenaventura. Allí los argentinos se vuelven locos con los precios de las zapatillas y artículos deportivos de marcas. El único problema de ir a estos lugares tiene que ver con el costo del taxi y el abuso. “Me pasó que un taxista me quiso robar. En el viaje de ida me cobraron 3 mil y en el de vuelta me querían cobrar 15 mil. Me pareció un abuso y justo pasó el taxista honesto y nos fuimos con él”, cuenta Macarena. Las tiendas de ropa más elegidas son H&M y Forever21. Ana María Buratti ya viajó dos veces el año pasado con cada una de sus hijas y cuenta que lo que más le sorprendió de las tiendas chilenas es que,“si te equivocás de talle o te arrepentís, podés devolver las cosas. En una tienda devolvimos 70 mil pesos en prendas, eso en Argentina no pasa”, señala Ana. Otras marcas muy buscadas son Abercrombie y Zara, Tommy Hilfiger y muchas mujeres quedan encantadas con Laura Ashley.

En el rubro casa/hogar, las dueñas de casa quedan fascinadas con Casa Ideas y con marcas como Rosen. Y en los temas tecnológicos las marcas más buscadas son Apple, Samsung, Sony, LG y otras. La relación del tipo de cambio sigue siendo conveniente para los argentinos en proporción de 3 a 1 en algunos productos. Por ejemplo, un televisor LED en Argentina no baja de los 600 dólares y aquí lo compran por 250. Por su lado, los computadores valen un 60 por ciento menos. Los productos de Apple son un claro ejemplo: una Macbook Pro que en Argentina ronda los mil 500 dólares, en Chile sale cerca de mil dólares. Lo mismo pasa con los iPhone 6. Pero los precios no son la única arma de seducción. También lo son las marcas y modelos que no se encuentran en Argentina.

¿Cuánto gastan?

Lo cierto es que los argentinos se han transformado en una excelente entrada de divisas para Chile. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), preocupada por el tema, analizó el fenómeno del “Miami chileno”. Según esa entidad, el año pasado las compras minoristas de argentinos en territorio chileno sumaron 830 millones de dólares, solo contabilizando aquellas realizadas con tarjetas de crédito y débito. Esto se tradujo en un crecimiento del 104 por ciento en el gasto de tarjetas respecto de 2015.

Por su lado, la Federación Económica de Mendoza dictaminó que este boom tenía como contracara la devastación comercial en las provincias aledañas a la frontera. De hecho, el último año cerraron 400 tiendas en Mendoza y en San Juan las ventas minoristas se redujeron en un 6,1 en los primeros meses del año. Cada turista durante su estadía en Chile no gasta menos de 300 dólares y tiene un promedio diario de gasto de 52 dólares.“Recuerdo en una oportunidad que llegué a la caja con más de 30 prendas, lo que me llegó a dar vergüenza. Cuando hice el cálculo mental del gasto, pensé que serían no menos de 11 mil pesos (800 dólares) y me sorprendí cuando al final la cuenta no superó los 5.500 argentinos”, señala Macarena.

Comer, rezar, amar

Sushi es sin duda el plato preferido de los trasandinos cuando visitan Santiago.“La diferencia de precio es tan grande que no desaprovechamos cada oportunidad para comerlo”,confiesa Sandra Andoro, una habitué de Santiago. Otros de los platos preferidos son el salmón, las machas a la parmesana y el pastel de choclo.

Durante el día, la mayoría de los shoppers almuerza en los patios de comidas de los shoppings, pero en la noche algunos se animan a salir a comer a la costanera de BordeRío o al Barrio Bellavista. A la hora de pasear, los destinos preferidos son Viña del Mar y los cerros de Valparaíso. Cuando tienen más tiempo, les gusta visitar las playas de Cachagua y Zapallar. Los que se quedan en Santiago,van al centro, al Cerro Santa Lucía, el Pueblito de Los Dominicos y el Cajón del Maipo. Pero la gran mayoría espera poder visitar alguna de las casas de Pablo Neruda. Algo de Chile que destacan mucho los argentinos es lo limpio y organizado que es todo, el tránsito, las calles y los estacionamientos. También valoran lo bien educadas que, según ellos, son las personas y la disponibilidad que tienen para ayudarlos cuando se pierden en las calles, aunque otros trasandinos observan que los santiaguinos andan siempre muy apurados. Hasta hace unos meses, visitar Chile era un paraíso para los argentinos, por lo seguro, cercano y barato. Pero, desde hace un tiempo, se empezó a detectar una ola de robos que no pasó inadvertido para en Consulado Argentino en Santiago, que empezó a entregar por día alrededor de 8 a 12 pasaportes provisorios para argentinos que fueron víctimas de robo de sus pertenencias. La mayoría al interior de un shopping, al estilo “carterista ”,  donde la víctima no se da cuenta que le roban hasta que se acerca a pagar o al llegar al hotel. Hace pocos días, salió una nota en el diario argentino La Nación aludiendo a este tema, donde se sugiere que los dependientes de las tiendas podrían estar coludidos con los ladrones porque no le piden carnet a las personas para chequear la tarjeta.

Lo que los argentinos no saben es que los sistemas operativos locales son distintos y más resguardados que en Argentina, donde por cada compra con tarjeta hay que mostrar además el carnet de identidad, porque el sistema allá es más desprotegido y el robo de las tarjetas es pan de cada día.

Observadores argentinos no creen que esto afecte el enorme entusiasmo, allende los Andes, por cruzar al “Miami sudamericano” que les queda tan cerca.

 

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